| Orígenes | 1949-1960 | 1961-1970 | Años 70 | Años 80 y 90 |
| 2000 en Adelante | Remeros del Eo | 1000 Regatas | Remeros Internacionales |
El deporte del remo, tiene sus orígenes al igual que otros muchos deportes como reflejo de la rivalidad en el trabajo. En Castropol sería entre los grupos de marineros, en muchos casos familias al completo, que pugnaban entre sí, ya fuese por llegar los primeros a puerto con su pesca, para lograr una mejor venta, ya por conseguir los favores del cliente en el “pasaje", tan tradicional en nuestra Ría.
Esta modalidad derivaría pronto en regatas, que con motivo de las fiestas patronales o cualquier otra celebración, se organizan en cada una de las villas ribereñas de la ría y que fueron evocadas magistralmente por el escritor castropolense Pedro García Arias en su obra "María. Poema del Eo"
***| Las Regatas | Reglamento Regatas 1907 |
Ya están aquí las barcas de la regata con sus equipos de caras torvas... Se miran recelosos. El tajamar de la Vega, el líquido escurridizo de la Yola de Ribadeo, el sebo deslizante de Figueras, los remazos de Abres, la "Bala" de Castropol... Se miran con mal disimulado aire de reto, con ese agobio preliminar... ¡Qué angustia! ¿Quién vencerá? Serenidad forzada... ¡vamos a ver! ¡Listos! Ordena una de las cuatro célebres Marías. Un pirotécnico está con un cohete en la mano. La banda va a tocar. Los centenares de barcas espectadoras forman un anfiteatro flotante en torno a la pista marina. Enfrente, Castropol, como una acrópolis coronada... ¡Vamos, listos para arrancar! A.. Una, a.. Dos, a.. tres, ¡¡¡Avante!!! ... Gestos trágicos de supremo esfuerzo. Cuerpos de remeros que se curvan. Remos que parecen que van a partir... Y cinco burbujeantes estelas sobre el Eo... Ahí van las cinco barcas bebiéndose los mares por el triunfo... Cada pueblo anima a los suyos. Las cinco barcas van iguales. ¿Quién vencerá? Agobio. Angustia. La ansiedad hace saltar el tope del silencio con gritos constreñidos a la máxima tensión: ¡Ahí va la "Bala" - gritan los de Castropol ¡Gana la "Bala” ¡Viva la "Bala!” Cesa la música. Cesan los cohetes. Silencio reinante, forzado... Gana la Bala. Dicen que gana la Bala... Todos los ojos están clavados en la Bala... Ya van a dar la vuelta a la boya... Se ve brotar una hoja al triunfo de Castropol. En efecto, la Bala inicia ya la vuelta a la boya, asomando la proa airosa y triunfal, ahora da la vuelta Figueras, luego las cinco barcas zumbando hacia la meta. Ahora va a ser ella. Ahora se verá quien se rinde. Todos reman desesperadamente. Desde la playa, apasionada y bárbara, una voz ¡Boga Ramoncín, que te parto el alma! ... ¡Ahí va la Bala! ¡Viva la Bala!
La Bala trae ya una enorme distancia de ventaja. Ya entra en el anfiteatro flotante que forma la flota del Eo. Estallan los cohetes de la victoria. La música rubrica el triunfo. Ceñida por un homérico trueno de aplausos y aclamaciones entra la Bala, hasta embestir con furia en la meta. Los marineros, magros, graves, trágicos, bañados en sudor, con gesto de héroes, ponen una corona a su triunfo levantando los remos... Y Mario Laviada, el patrón de la Bala recoge la copa del triunfo y recibe la enhorabuena de las cuatro Marías, cuatro bellezas del Eo: María Vega, de la Vega; María Atalaya, de Ribadeo; María Ana, de Fígueras; María Torres, de Castropol.
Hemos de decir aquí, que es el propio escritor, encarnado en su otro
yo, Mario Laviada, el patrón de la Bala en este pasaje.
Esta lancha, la “Bala”, propiedad del padre de Pedro G. Arias, fue
la embarcación de regatas de Castropol durante muchos años, compitiendo
con las lanchas de la Marina, en las regatas organizadas con motivo de la inauguración
del monumento a Fernando Villaamil en 1911. También fueron famosas las
regatas de la “Bala” contra la lancha de “Obras del Puerto”
de Ribadeo. Una de las tripulaciones históricas de la “Bala”
estaba compuesta por: Manolo de Cecilio, Xustín, Luis Legaspi, José
Legaspi y Antón Legaspi de patrón.
Desde principios de siglo tenemos reglas escritas, prueba de la importancia que se da a estas competiciones, que van evolucionando a la par que lo hacen las embarcaciones utilizadas. Como ejemplo de estos primitivos documentos, incluimos el siguiente reglamento, publicado en el decenario "Castropol" en 1907.
* * *Además de la grandiosa velada que tendrá lugar en su incomparable Parque y más festejos que anualmente dedica esta villa a su Patrono el Apóstol Santiago, habrá regatas con arreglo al siguiente programa:
El Jurado será compuesto por tres Capitanes de la Marina Mercante de Castropol, Ribadeo y Figueras.
La Comisión.
* * *
Es tal la afición que generan las regatas que pronto surge la variante femenina. Se conserva en el Club de Mar un trofeo de una regata de 1918, que contiene la inscripción:
Regatas del Eo
Copa Aragón
Año 1918
Ganó Equipo Castropol
Regalo de Don Mariano Torres Solanot
Hasta hace poco, nos imaginábamos a los fornidos remeros de Castropol, recogiendo el precioso trofeo. Nada más lejos de la realidad, ya que el trofeo fue ganado por el equipo formado por las señoritas Amalia Trelles, Manolita Guerra, Serafina Murias y Micaela Rogina, con, eso sí, no se fuesen a perder, José Guerra de patrón.
Las diferencias entre las embarcaciones, al no estar construidas específicamente
para la competición, son origen a menudo, de encendidas discusiones,
en las que los vencidos tratan de buscar oscuras justificaciones al desenlace
de la prueba. Por ello, y a la par que se van reglando las embarcaciones en
otros lugares del Cantábrico, también aquí se ve la necesidad
de conseguir iguales “armas” para todos los contendientes.
| 1949 | 1950 | 1951 |
| 1952 | 1953 | 1954 |
| 1955 | 1956 | 1957 |
| 1958 | 1959 | 1960 |
El seis de mayo de 1949 se celebra una reunión en el Ayuntamiento de
Castropol convocada por el Alcalde, Ramón Díaz-Canel, para exponer
el acuerdo tomado con el Sr. Alcalde de Ribadeo de adquirir cuatro bateles,
uno para cada pueblo de la ría, con el fin de que desaparezcan las discusiones
que originaban las regatas de botes que se venían celebrando, al ser
estas embarcaciones de pesos y características diferentes, y al mismo
tiempo, poder participar en pruebas de carácter provincial y nacional.
Se aprueba dicha compra y una vez todos conformes se acuerda que el pago se
haga por suscripción.
El batel, construido en los “Astilleros Artime” de Luanco, tiene
un precio de 3.500 pesetas.
En esta reunión se comisiona al Sr. Alcalde para que haga las gestiones
oportunas para, a ser posible, se pueda estrenar el batel en las regatas que
“tradicionalmente se celebran aquí en esta villa durante los festejos
de su patrono Santiago Apóstol” (1)
En efecto, así ocurre. La bendición del batel, al que se bautiza,
como no podía ser de otro modo, como “Santiago”, se efectúa
en la mañana del 24 de julio, siendo madrina Carmelita Díaz-Canel,
hija del Alcalde, y acto seguido es la botadura.
(1) Los textos entrecomillados, de no citarse otra procedencia, se han transcrito
de las memorias y libros de actas del Club.
Esa misma tarde, debuta en la regata, que tiene lugar en la Ensenada, sobre
2.000 metros, a tres ciabogas y con el campo orientada en paralelo al paseo,
es decir de La Punta hacia La Fuente.
La primera tripulación del batel de Castropol fue:
Patrón: Angelito de Primote
Remeros: Pedrín de Primote
Antón de Fernandón
Carlos de Legaspi
Manolo Martínez “Cascás”
El resultado de la regata es el siguiente:
1º Ribadeo A 10 – 20 - 2/5
2º Figueras 10 – 42
3º Castropol 10 – 44 – 2/5
4º Abres
5º Ribadeo B
Posteriormente se participa el día 31 de julio en Figueras, con el siguiente
resultado:
1º Figueras 11-48
2º Castropol 11-51
3º Abres 11-52
(No participó Ribadeo A, Ribadeo B se retiró)
Igualadísima regata, de la que se sacan varias conclusiones. Se ve al
alcance Figueras, pero por el contrario, aparece Abres como un rival a tener
en cuenta para posteriores pruebas. En cuanto a remeros, se introdujo un cambio
respecto a los de la regata anterior: rema Fernandín de Fernandón
en lugar de Pedrín. No obstante la comisión técnica decide
incluir nuevos remeros para las próximas pruebas.
El día de San Roque se organiza una nueva regata en Castropol. Patronea
por primera vez el batel, con 15 años, Ricardín y son los remeros
Carlos, Fernandín, Juanín de Fernandón y José López
(Chinelo).
Abres, como se apuntaba, es el vencedor, siendo la clasificación la siguiente:
1º Abres 10 – 32- 1/5
2º Ribadeo A 10 –35
3º Castropol 10 – 36
4º Figueras 10 – 54
Invitados por el Club de Mar de Avilés, con motivo de las fiestas de
San Agustín, en una regata a dos jornadas, el 27 y 29 de agosto, se compite
por primera vez fuera de las aguas de la ría. Acompañan a los
castropolenses en esta primera expedición las tripulaciones de Abres,
Figueras y Ribadeo. El vencedor de la prueba fue Pedreña, seguido de
Avilés, Ribadeo y Castropol, que precede a Abres, Luanco y Figueras.
La tripulación de Castropol fue la misma que remó el día
de San Roque en nuestra ensenada.
Si épicas resultan estas primeras gestas de nuestros remeros, no menos
épicos eran los viajes, que solían hacerse en la “rubia”
de “Platieiro”, en la que se metían toda la tripulación,
a veces con un suplente, el entrenador y delegado (Egidio García o Herminio
Fernández) y el chófer. En la baca del coche iba el batel.
Con motivo de las fiestas de Ribadeo se organizan dos regatas: El día 7 la Regata del Eo, en la que Castropol fue 4º tras Abres, Ribadeo y Avilés, y, sobre todo, por su espectacularidad, destaca la regata del día 11 de septiembre, en la que se consigue organizar una regata con diez bateles en línea, todo un record que suponemos continúa vigente.
La clasificación de esta regata, sobre la distancia de 2.000 metros
con 3 ciabogas, que resultó disputadísima, fue la siguiente:
1º Abres 9’ 12”
2º Ribadeo 9’ 17”
3º Cillero 9’ 23”
4º Castropol 9’ 24”
5º Avilés 9’ 27”
6º Foz 9’ 29”
7º Vivero 9’ 31”
8º Figueras 9’ 33”
9º Ribadeo B 9’ 34”
10º Tapia 9’ 36”
La tripulación del batel castropolense, formada en esta ocasión
por Carlos, Juan, Fernando y Miguel Fernández, con Ricardín de
patrón, consigue el primer trofeo del Club, donado por la “Casa
Antón” de Ribadeo, trofeo que hoy en día se conserva en
lugar de honor en las vitrinas del Club.
Aprovechando la regata ribadense se trasladan a Castropol el Vicepresidente
y el Secretario de la Federación Asturiana de Remo, Eduardo Cuervo y
José Izaguirre Zárraga, que tienen una reunión, en el Hotel
Argentina, con Ramón Canel, Manolo Prieto, Herminio Fernández
y Egidio García, en la que se les dan instrucciones para inscribirse
como club en la Federación Española. A la reunión también
asiste Carlos Pérez Sanjurjo, fundador y alma del Club Peña del
Mar de Figueras. En esta reunión se propone que sean Canel y Pérez
Sanjurjo los presidentes de los clubes que se van a federar y se nombra a Egidio
vocal de la Federación Asturiana de Remo.
El día siguiente, 12 de septiembre de 1.949, se puede considerar la fecha
de fundación del Club de Mar de Castropol.
Dada su trascendencia, transcribimos íntegramente el acta fundacional:
“En el salón de sesiones del Ayuntamiento de Castropol, a doce
de Septiembre del año mil novecientos cuarenta y nueve, y siendo las
doce horas, previa convocatoria practicada al efecto, se reunieron, bajo la
presidencia del Sr. Alcalde D. Ramón Díaz Canel, los señores
que se relacionan al margen.
El Sr. Alcalde hace saber a los reunidos que el objeto de la presente reunión
es para, entre todos, ver la forma de organizar en esta villa una sociedad o
club, legalmente autorizada, destinada a fomentar los deportes del mar, y al
mismo tiempo para poder asistir a pruebas provinciales y nacionales, para cuyo
efecto es necesario estar federados. Manifiesta igualmente que para la organización
y funcionamiento de dicha sociedad tiene instrucciones el Sr. Egidio García
Fernández de la Arena, vocal de la Federación Asturiana de Remo,
quien está presente y dará las normas necesarias para tal fin.
Dice el Sr. García Fernández que para la federación de
la sociedad que se pretende formar es necesario nombrar una Junta Directiva
provisional, la cual confeccionará los reglamentos por los cuales ha
de regirse dicha sociedad, presentando a tal efecto una copia de los del Club
de Mar de Avilés, que pueden servir de base. Estos reglamentos se enviarán
firmados por la directiva a la Federación Asturiana de Remo para que
esta a su vez los remita a la Nacional para ser aprobados.
Leídos los reglamentos presentados se acuerda copiarlos íntegramente
y denominar a la sociedad que se forma “Club de Mar de Castropol”.
Por votación se procede al nombramiento de la Directiva, que da el resultado
siguiente:
Presidente: D. Ramón Díaz Canel
Vicepresidente: D. Manuel Pérez Prieto
Secretario: D. Adolfo López Lastra
Tesorero: D. Gonzalo Platero F. Candaosa
Y no siendo otro el motivo de esta reunión, se levanta la presente que
firman, después del Sr. Alcalde, todos los asistentes.”
Sin tiempo para distracciones, un nuevo objetivo se abre a las miras del Club
de Mar:
“Anunciados los Campeonatos de España de Bateles, a celebrar en
Avilés, aumenta la preparación de las tripulaciones, controlándose
al día los tiempos conseguidos y haciendo nuevas variaciones en la tripulación
al objeto de alcanzar una mayor eficacia y un superior rendimiento. Se crea
una tabla de tiempos y como las pruebas se van a celebrar sobre la distancia
clásica de dos mil metros, con la variante de las siete ciabogas, y vista
la experiencia de la prueba sobre tal forma de regatear, hecha en el día
29 de agosto, en Avilés, se centran los entrenamientos sobre la distancia
exacta, balizándose en la Ensenada, y procurando que todos los entrenamientos
tengan lugar sobre la rígida distancia de dos mil metros y siete ciabogas.
Se consigue en estos entrenamientos la marca de diez minutos treinta y dos segundos,
marca muy buena si se tiene en cuenta que sobre esa distancia se hizo en Avilés,
el 29 de Agosto, el tiempo de DIEZ MINUTOS CUARENTA Y UN SEGUNDOS, marca social
en tal distancia, y que esta nueva y extraoficial marca rebaja en nueve segundos,
por lo que las esperanzas de hacer un buen papel en los Campeonatos de España
no son del todo descabelladas.”
En estos campeonatos, celebrados el 29 y 30 de Octubre, el Club de Mar se clasifica
en el octavo puesto entre dieciséis participantes.
La tripulación, que estuvo formada por Ricardo como patrón, que
fue elegido mejor patrón del Campeonato, y Enrique, Carlos, Manolo de
Primote y Fernandín como remeros, estableció una nueva marca que
dejó fijada, para la regata de dos mil metros con siete ciabogas en diez
minutos, quince segundos y un quinto.
En las regatas de Avilés se cambió el uniforme del Club, que hasta
ese momento había sido verde, agregándose una franja blanca sobre
el pecho, con el fin de conseguir una mayor visualidad sobre el fondo del mar,
uniforme que continua vigente.
Tras este primer año, los ánimos quedan muy altos, imaginándose
que no tardarán en llegar días de triunfo para el Club.
En la junta general de fin de año, celebrada en el Casino por carecer
el Club de local social, se ratifica a la directiva en sus puestos y se nombran
entrenadores del Club a Egidio García Fernández de la Arena y
a Herminio Fernández, que ya venían ejerciendo estas funciones.
La segunda temporada del Club de Mar, año 1.950, comienza con la compra
de un nuevo batel, después de comprobar, en el Campeonato de España,
el elevado peso del “Santiago” con relación a las embarcaciones
rivales.
“Dispuestos a hacer este año todo lo posible para mejorar la actuación
del anterior, nos pusimos al habla con las casas constructoras, informándonos
además la F.A.R. que en el Canal del Pardo se habían hecho pruebas
con los distintos modelos, dando por resultado que los construidos por la casa
A.L.S.A., de Bilbao, tenían ventajas en las ciabogas y los de los Astilleros
Artime, de Luanco, andaban más en los largos. Siendo prácticamente
indiferente adquirirlos en una casa u otra”.
En vista de lo cual, por razones de distancia se acuerda adquirirlo en los “Astilleros
Artime”.
El nuevo batel se bautiza, el día 25 de junio, en la plaza del Ayuntamiento,
con el nombre de “San Roque”, siendo padrinos los niños Ramoncita
y Manolín Pérez Díaz, hijos del vicepresidente, Manuel
Pérez Prieto.
“Seguidamente fue bajado a hombros de los remeros a la ría, siendo
botado con gran expectación. Se forman dos tripulaciones que embarcan
en los dos bateles con el fin de disputar un premio donado por la madrina. La
tripulación del nuevo batel estaba formada por: patrón –
Ricardo. Remeros - Carlos, Fernandín, Cajetilla y Enrique. La del batel
“Santiago” por: patrón – Marcial. Remeros – Cascás,
Xanín, Chinelo y Miguel. La regata, que fue emocionante y había
congregado gran número de personas en la Mirandilla, se disputó
sobre la distancia reglamentaria, dándole una ventaja de 50 metros el
batel “San Roque” al “Santiago”. La prueba resultó
disputadísima, imponiéndose al final el nuevo batel. Terminada
esta, fueron obsequiadas las dos tripulaciones en el Risón con unas copas
de vino (chancleiros).”
Comienza la temporada el 23 julio con una regata en Castropol, en la que se
impone la tripulación local, consiguiendo de este modo la primera victoria
en la corta vida del Club, por delante del Club de Mar de Avilés, Virgen
de las Mareas de Avilés, Figueras, la tripulación B de Castropol
y el Frente de Juventudes de Vegadeo (que toma el relevo, sustituyendo a Abres).
Al día siguiente se disputa, también en Castropol, una nueva prueba,
la primera del Primer Campeonato del Eo, con la presencia de siete bateles:
Club de Mar de Castropol A y B, tres de Ribadeo (Porcillán, Cabanela
y Mirasol), Figueras y Vegadeo.
Vuelve a triunfar Castropol A. De la actuación de la tripulación
B, que ocupó el sexto puesto, nos dan cuenta las crónicas del
secretario del Club, Adolfo López Lastra:
“Si grande fue la regata hecha por nuestra primera tripulación,
así fue de aciaga la de la tripulación B, donde el patrón,
Marcial, por despiste, dio la vuelta en un laurel clavado en el tesón,
con el agravante de que éste se hallaba treinta metros más lejos
que la baliza.”
Siete días más tarde en Figueras, se celebra una nueva regata.
Vence Ribadeo, por delante de Castropol y del Club de Mar de Avilés.
La tripulación B vuelve a destacar por su deficiente actuación:
“ ... la tripulación B, si en las regatas de Castropol ya había
dado la nota discordante, en esta de Figueras acabó de tocarla, pues
si la tripulación remó bravamente, Marcial, su patrón,
volvió a despistarse de baliza, por cuyo motivo y dada la reincidencia,
quedaron bautizados como <<Los mejicanos>>.”
Los remeros que iniciaron esta temporada en el batel A, el “San Roque”,
fueron:
Carlos, Fernandín, Manolo “Cajetilla” y Enrique.
A lo largo de la temporada fueron realizándose cambios, remando en este
batel “Cascás”, Raúl y Miguel. El patrón, toda
la temporada, fue Ricardín.
“Los mejicanos” fueron los siguientes:
Patrón: Marcial. Remeros: “Cascás”, Xanín,
Pepe “Chinelo” y Miguel.
Más tarde entraron Pedrín y Marcial, que de patrón pasa
a remero, ocupando su puesto Fernandín.
Varios hitos a destacar en esta temporada:
Se consigue por primera vez un Campeonato de Asturias, imponiéndose
a los fuertes clubes avilesinos (Club de Mar y Virgen de las Mareas).
Se compite por dos veces en Madrid, en el Estanque del Retiro, la primera (30/9
y 1/10) en el Campeonato de España de Educación y Descanso, al
que se acude bajo el nombre de Transportes Castropol, en el que se queda en
4º lugar, y la segunda (21 y 22/10) en el Campeonato de España,
en el que repiten el 4º puesto, tras Iberia de Sestao, Esperanza de San
Sebastián y Ribadeo.
"Remeros del Eo" Fragmento de un romance del escritor castropolense Pedro G. Arias, dedicado a las laureadas tripulaciones del “Porcillán” de Ribadeo, y del “San Roque” de Castropol, conmemorando su brillante éxito en Madrid.
La tercera temporada del Club supone la confirmación de los castropolenses
como dominadores del remo asturiano.
La tripulación que compite toda la temporada es una clásica de
estos tres años, con Ricardín de patrón y Carlos, Fernandín,
Raúl y Enrique de remeros.
Aparecen nuevos rivales, como Soto del Barco, subcampeón de España
de Trainerillas el año anterior, que se presenta como el más serio
oponente. En la liga asturiana se comienza ganando en Soto, pero los del Nalón
se vengan, derrotándonos en casa en las fiestas de Santiago.
Se celebra en Luanco la Copa Nacional “Falanges del Mar” con 16
bateles y en la que Castropol consigue una gran victoria por delante de Ribadeo,
Soto, El Espín (Coaña), Iberia de Sestao, Figueras, ...
A esta regata se traslada gran número de seguidores castropolenses, alquilándose
dos “omnibús” para el desplazamiento. Y una anécdota
protagonizada por Gregorio “da Lieira”, el carpintero encargado
del cuidado del batel, que no se separó un momento de él convencido
de que los rivales querían sabotearlo, agujereándolo con una lezna.
Sin embargo, en las dos siguientes pruebas de la liguilla, en Navia y Avilés,
nos vuelve a ganar Soto del Barco. Aún así, Castropol logra el
Campeonato de Asturias, por lograr mejor tiempo en la suma de las regatas de
la liguilla.
Se acude de nuevo a Madrid, el 13 y 14 de octubre, para disputar el Campeonato
de España, regata en la que se depositan grandes esperanzas. Las buenas
expectativas se cumplen, ya que clasificados para la final, se consigue el segundo
puesto, primera medalla en Campeonatos de España para el Club. El campeón
es Orio, mientras que los otros dos finalistas (Iberia y Soto del Barco) son
descalificados por tomar la ciaboga por estribor.
En esta prueba, al igual que en las últimas de la liga asturiana, patronea
el batel de Avilés el primer remero exportado por Castropol, Manuel Fernández,
“Pescadito”.
Se afronta el nuevo año con la adquisición de un nuevo batel:
“Nuestra Señora del Carmen”, construido por A.L.S.A. y mucho
más ligero que los que había hasta entonces en el Club.
Vuelve a reeditarse el mano a mano entre Castropol y los Remeros del Nalón
de Soto del Barco. La igualdad es tal que en las seis regatas celebradas en
Asturias, tres son para cada bando. Repite como Campeón de Asturias,
Castropol, por mejor suma de tiempos.
Esta temporada los clubes asturianos deciden no acudir al Campeonato de España,
en Irún, al no contestar la organización a su petición
económica. Se pierde, por tanto, una gran oportunidad para engrosar el
palmarés del Club.
La tripulación del batel del Club fue la siguiente: Ricardín,
Marcial, Xanín, Raúl y José M. Martínez Rico, “Gordo”
En esta temporada se produce el debut de un nuevo club en la zona: Navia y la reaparición de Abres.
En esta temporada el duelo Castropol – Soto del Barco llega a su máxima
expresión, ya que como es costumbre van alternándose en el triunfo,
llegándose al 19 y 20 de Septiembre, en que se disputa en Avilés
el Campeonato de España. En las eliminatorias de esta prueba se dilucida
el Campeonato Regional, alzándose con él los castropolenses por
cuarto año consecutivo. En cambio, al día siguiente, es Soto,
que dispone de recambio para sus remeros, quien se lleva el gato al agua, ya
que gana el Campeonato de España por delante del Club de Mar de Castropol,
Iberia de Sestao, Avilés y Ribadeo. Por lo tanto, segunda medalla de
plata para los castropolenses.
Forman esta tripulación subcampeona de España Ricardín
de patrón, con Marcial, Juan, Raúl y Salvador Ceide como remeros.
Decae en estos años la actividad en el Club de Mar, conservándose
muy pocos datos del año 1954. Se logra de nuevo el Campeonato de Asturias,
pero no se acude al Campeonato de España.
En 1955, se participa en el Campeonato de España, celebrado en Portugalete.
Allí, el batel castropolense no se clasifica para la final, teniendo
que conformarse con el quinto puesto.
En 1956 continúa el duelo con Soto del Barco, cediéndose en el
Campeonato de Asturias ante los del Nalón.
La clasificación final, por suma de tiempos, de este Campeonato, tras
las regatas celebradas en Soto, Castropol, Vegadeo y Navia, fue la siguiente:
1º Soto del Barco
2º Castropol
3º Vegadeo
4º Virgen de las Mareas de Avilés A
5º Virgen de las Mareas de Avilés B
6º Club de Mar de Avilés
No se participa este año en el Campeonato de España, aunque sí
en una regata de Educación y Descanso en Madrid, que se gana.
La tripulación que ganó esta prueba estaba formada por Pepe “Palabritas”
como patrón y por Ramón y Pepe “de Burela” y Antón
y Arturo “del Argentino” como remeros.
De 1.957 a 1.960 parece ser que no hay actividad en el Club, o que esta es mínima e intermitente, (se conserva un trofeo de 1960, primer puesto en Luanco), siendo este uno de los pocos períodos oscuros del Club de Mar, cerrándose así la que podríamos considerar la primera época del nuestro Club.
| 1961 | 1962 |
| 1964 | 1965 |
| 1966 | 1967 |
| 1968 | 1969 |
Tras cuatro años de baja actividad, en 1.961, vuelve
a encenderse la antorcha del remo en Castropol.
Uno de los principales promotores es Román Loriente Penzol, “Manín”,
que con su personalidad logra aglutinar los mimbres precisos para llevar al
Club de Mar a las cotas más altas.
Comienza la temporada 1.961 con la disputa del Trofeo San José Obrero
en el Embalse de Trasona, el día 1 de mayo.
Castropol da la gran sorpresa, y en su primera regata después de años
sin competir, se impone con 20 segundos de diferencia a Avilés A y B,
Soto del Barco, Vegadeo y Luanco.
Los protagonistas de esta gesta son Ricardín, que sigue de patrón,
Ramón Pereira, Juan Fernández, Manuel Fernández “Pescadito”
y Manín.
Sin embargo, Avilés reacciona y las siguientes regatas, Campeonato Interprovincial,
en el Retiro de Madrid, y Campeonato de Asturias, se resarce ante los del Eo,
que no logran pasar del segundo puesto.
Se llega así al Campeonato de España, en Portugalete, celebrado
el 29 y 30 de julio.
Se repite el duelo asturiano y, de nuevo, Avilés se impone a Castropol,
ocupando ambos los dos primeros lugares del Campeonato de España.
Animados por el éxito en bateles, se decide participar en el Campeonato
de España de Trainerillas, que se celebra en Avilés los días
27 y 28 de agosto.
Se acude con una trainerilla prestada por el Club de Mar de Avilés, remos
de batel y el fichaje de dos remeros del batel de Vegadeo, los hermanos Fernández
Ferrería: Fico (que años más tarde será Presidente
del Club) y Manuel.
En esta regata se clasifican para la final Iberia de Sestao, Avilés y
el Club de Mar de Castropol.
La regata resulta muy disputada, especialmente hasta la última ciaboga,
a la que llega Castropol con una ligera ventaja. Aquí se queda Avilés
rezagada, pero en los últimos metros los de Iberia logran superar a los
castropolenses.
Reproducimos a continuación una entrevista a Fermín Lavandera,
publicada en La Voz de Avilés, el 6 de septiembre de 1961,tras esta regata:
“Es nuestro interviuvado, gran amante del deporte del Remo. Digno al más
cálido de los aplausos. Por eso precisamente, le abordamos hoy, y tras
felicitarle por el éxito de sus muchachos subcampeones nacionales también
en trainerillas, traemos sus palabras a la atención de nuestros lectores.
Don Fermín Penzol, es Presidente del Club de Mar de Castropol. Un Club
sin directiva, sin socios. Don Fermín –tipo institución
en el Remo castropolense- hace de todo: de Presidente-directivo-socio. Y de
cajero sin ingresos.
Eso es un sacrificio enorme, ya que es un deporte puramente amateur. Ustedes
dirán acerca de D. Fermín que, ¡cuándo él
se ocupa es que podrá!
Aunque así fuese, su labor es digna, como repetimos más arriba,
de la más cálida de las admiraciones.
Sin este hombre, Castropol, de tan gran historial y ejecutoria de grandes éxitos
en el Remo asturiano, dejaría de existir hace más de seis años.
Pero el timón está en buenas manos, y los castropolenses pueden
estar orgullosos de la actual campaña de su Presidente y remeros, subcampeones
de España en bateles y trainerillas.
Don Fermín Penzol, nos dice acerca de esto último:
-Francamente, satisfechos estamos con este último resultado. Los de Iberia
están más entrenados que nosotros y les pusimos así y todo
en un aprieto. Hasta el final no se supo, a ciencia cierta, para quién
sería el título.
-¿Se haría más, de tener los remos de trainerilla en lugar
de los de batel, como ustedes salieron?
-Depende. Pudo haber influido. Desde luego más propio sería salir
con los remos adecuados. ¡Que se le va a hacer!
-¿Cuántos socios tiene el Club de Mar de Castropol?
-Actualmente ninguno.
-¿Cómo es eso?
-Verás: hubo una época que pudiéramos llamar “ideal”
del Club de Mar castropolense. Fue por el año 1956. Había muchas
ideas...”
Por tanto, dos medallas de plata para el Club de Mar en el año de su
reaparición y, lo que es más importante, el primer paso de un
equipo humano que llevará muy alto el pabellón del Club.
En este año hay renovación de la junta directiva por haber dejado
de ejercer sus funciones la anterior. Es elegido Presidente Fermín Fernández-Penzol
Lavandera. También entra en la directiva Ramón Sanjurjo Reguero
que actúa como delegado en la práctica totalidad de las regatas
de 1961 y 1962.
La tripulación que consigue este gran éxito es la siguiente:
Patrón .- Ricardo Díaz Iglesias
Remeros.- Ramón Pereira Nuñez
Juan Fernández Fernández
Manuel Fernández González
Román Loriente Penzol
Por fin, el Club de Mar llega a lo más alto después de haberlo
acariciado en cuatro ocasiones, tres en batel (años 1951, 1953 y 1961)
y una en trainerillas (año 1961). La maestría de esta tripulación,
con una perfecta boga, y con el complemento del mejor patrón de España,
Ricardín, inventor de la ciaboga en tres paladas, con la que gana varios
segundos en cada una de las siete boyas de la regata, dejan admirados a todos
los entendidos en este deporte. A partir de esta fecha, Castropol será
tenido en cuenta donde quiera que compita.
Se cierra la temporada el 9 de septiembre, acudiendo con la trainera a San Sebastián,
al Campeonato de España de dicha especialidad. Se consigue el cuarto
puesto. El campeón es Pasajes de San Juan, quedando Moaña y Kaiku,
segundo y tercero respectivamente.
Sorprendentemente, en 1963 no compite el Club de Mar. Las causas de dicha inactividad
son la baja de dos remeros, Juan y Manín, que dejan el deporte para atender
sus asuntos profesionales y, por otra parte, que el asiduo delegado, Ramón
Sanjurjo, es nombrado Alcalde, por lo que deja de disponer de tiempo para dedicarlo
al Club.
Por fin, en 1964, se reorganiza la tripulación, entrando Fernando Fernández
Rico (Fernando de Calores) y Antonio Fernández López ( “Tonelada”)
en los lugares que dejan libres Juan y Manín. El puesto de delegado pasa
a ocuparlo Vicente Loriente Penzol, que a partir de entonces, y hasta 1975,
será el responsable directo del Club, al que prestará una gran
dedicación.
El nuevo equipo sigue el camino emprendido dos años antes, imponiéndose
en cuantas pruebas se organizan en Asturias, incluido el Campeonato Provincial.
En estas regatas, además de comprobarse que el potencial de nuestro batel
no ha bajado del de hace dos temporadas, se observa un buen nivel en el batel
de Vegadeo.
El alto prestigio que ya alcanza el Club de Mar es reconocido por la Federación
Española de Remo, concediéndole la organización del Campeonato
de España de bateles de 1964, primero que tiene lugar en nuestras aguas.
La prueba se celebra a un solo día, el l6 de septiembre, con tiempo desapacible,
sobre la distancia tradicional de dos mil metros y siete ciabogas.
Los doce participantes se organizan en tres tandas de cuatro bateles, correspondiéndole
a Castropol remar en la tercera con Kaiku, Mugardos y Canoe de Madrid.
Una vez llevado a cabo el cómputo de tiempos de las tres mangas, la clasificación
es la siguiente:
1º Club de Mar de Castropol 9 – 59 – 3/10
2º Kaiku de Sestao 10 – 08 – 6/10
3º Remeros del Eo de Vegadeo 10 – 09 – 3/10
4º Club de Mar de Mugardos 10 – 13 – 8/10
5º Cofradía de Pescadores de Mugardos 10 – 28
6º Educación y Descanso de La Coruña 10 – 34 –
8/10
7º Sociedad Náutica de Navia 10 – 42 – 3/10
8º Club de Mar de Villaviciosa 10 – 44 – 6/10
9º Cofradía de Pescadores de Noya 10 – 44 – 6/10
10º Santo Cristo de Candás 11 – 04 – 3/10
11º Club Natación Canoe de Madrid 12 – 15 – 3/10
12º Club Parameiras de Mera No presentado
La dotación del batel de Castropol que logra esta segunda bandera nacional fue la siguiente:
Patrón: Ricardo Díaz Iglesias
Popel: Ramón Pereira Núñez
Contrapopel: Fernando Fernández Rico
Contraproel: Manuel Fernández González
Proel: Antonio Fernández López.
Dos notas más sobre esta temporada.
La primera, lamentar la no participación de la tripulación castropolense
en el Campeonato de España de trainerillas, que se celebró en
Navia. La razón esgrimida fue la de las fechas de la regata, 24 y 25
de julio, coincidiendo con las fiestas patronales de Castropol, decidiendo los
remeros no participar, recibiendo la consiguiente reprimenda por parte del Presidente.
La segunda, el traspaso en bloque de remeros de Castropol, junto con los de
Vegadeo, para tomar parte en la Regata del Generalísimo, con la trainera
“Asturias” de Navia, en la que quedan en sexto puesto. La tripulación
de la trainera estuvo compuesta por Ricardo, de patrón, y los remeros
Tonín, Juan, Fernando, Manolo, Manolín, Pepe, Fico, Madariaga,
Pedro, Pablo, Antonio, Ramón y Augusto.
Comienza el año con regatas de promoción y entrenamiento, en
la que se da entrada a nuevos remeros, para ir creando cantera y, sobre todo,
con vistas a la temporada de la trainera.
Se compite, pues, además de con el batel campeón del año
anterior, con otro “juvenil”, en el que forman Ricardo II, de patrón,
y de remeros Angelito, Paquito, Luis Vijande y Julio Fernández. Bogaron
también en este batel, a lo largo de la temporada, Pedrín, Manolo
de Burela e incluso Pepe de Burela.
Sale también una trainerilla con Nano de patrón, y Juan, Pepe,
Ricardo, Valente, “Palabritas” y Manolo.
Entre las curiosidades de este año, destaca otra insubordinación
de los remeros, de nuevo por coincidencia de una prueba de trainerillas, esta
vez el Campeonato de Asturias en Luanco, con las fiestas patronales.
Se soluciona el problema recurriendo a tres remeros de Ribadeo y un patrón
cogido al vuelo, ni más ni menos que Claudio Penzol (“Cocolo”).
Los remeros fueron Juan, Penedo, Manolo, Valente, Pixeto y Pepe.
Y aún así los castropolenses se alzan con el Campeonato de Asturias
por delante de Luanco y Navia.
Dos días más tarde se celebran en Navia los II Juegos del Cantábrico,
que incluyen en su programa una competición de bateles, con la participación
de un club por cada provincia participante. Castropol representa a Asturias,
Mugardos a La Coruña, Pedreña a Santander y Jaizkibel a Guipúzcoa.
De nuevo la clase de los castropolenses se impone, alzándose con el triunfo
por delante de Santander, Guipúzcoa y La Coruña.
La tripulación Campeona del Cantábrico es la habitual: Ricardo,
Ramón, Fernando, Manolín y Tonín, con Juan como reserva.
El 22 de agosto se celebra en La Coruña la regata de traineras del Generalísimo,
a la que se va con los ánimos muy elevados, por considerarse que se lleva
una buena tripulación y se ha conseguido entrenar algo más que
en anteriores ocasiones.
Así sucede. A mitad de regata se ocupa el tercer puesto, tras Pedreña
y Jaizkibel. Cuando sale Jaizkibel de la segunda ciaboga, obliga a Castropol,
que entraba, a ceñirse hacia su boya, motivo por el cual la trainera
sale algo abierta, y coincidiendo con el momento en que la embarcación
de Las Jubias iniciaba la maniobra de aproximación a su boya. Se produce
un fuerte encontronazo, del cual la trainera de Castropol resulta con el branque
roto y sin “espadín”. A la embarcación coruñesa
se le rompieron cuatro remos y se le produjo una gran brecha a la altura del
remo de popa.
Sin tiempo para lamentaciones, se llega siete días después al
Campeonato de España de bateles, que se celebra de nuevo en Castropol,
a un día.
Reunidos los delegados de los clubes, en el recién inaugurado local social
del Club de Mar, para decidir como encuadrar a los nueve bateles participantes
en el campeonato, se acuerda, aceptándolo la organización, que
se haga a una única tanda de nueve bateles. (Nos imaginamos la febril
actividad de la organización colocando balizas desde las 13,30, hora
de la reunión de delegados, hasta las 19,30, hora del comienzo de la
prueba).
Una vez dada la salida, Castropol va imponiendo su boga larga, reposada y potente,
y ya en la tercera ciaboga se destaca de una forma rotunda y arrolladora, haciendo
cada vez mayor la diferencia según va transcurriendo la regata, entrando
completamente solos en la meta.
La clasificación final fue la siguiente:
1º Club de Mar de Castropol 10-04-02
2º Club de Mar de Mugardos 10-30-02
3º Sociedad D.R.Kuiku de Sestao 10-38-03
4º Club de Mar de Avilés 10-44
5º Virgen del Mar de Santurce 10-45
6º Parameiras de Mera , La Coruña 10-52-02
7º Club Txampa de Fuenterrabía 11-19-04
8º Club Náutico Mahonés, Mahón 11-56-03
9º Club Natación Canoe, Madrid 13-03
Después de este nuevo éxito, la tripulación, reforzada
por Juan y Pepe, acude a Bermeo al Campeonato de España de Trainerillas.
No se consigue pasar del cuarto puesto, lo que se explica debido la mala embarcación
de que se dispone, bastante más pesada que la de los rivales, por lo
que el presidente acuerda comprar una nueva embarcación el próximo
año, para competir con armas iguales a las del resto de los clubes.
En este año, 1965, como decíamos, se abrió al público
el local social del Club de Mar, sito en el primer piso de las antiguas escuelas.
El local contaba con secretaría y salón social, con bar, vitrinas
de trofeos y televisión, lo que lo dotaba de gran atractivo en la época.
(Era tal la influencia del aparato que, incluso, servía para fijar la
hora hasta la que podían estar niños en el local, ya que éstos
debían abandonar la sede social al acabar la programación infantil).
Comienza el año con renovación de cargos en la directiva. Por
supuesto, no se debate el puesto de Presidente, que está adjudicado a
Fermín Lavandera.
Se elige Vicepresidente a Ramón Sanjurjo; Secretario a Vicente Loriente;
Tesorero a Albino Vieira; Vocales: José Ceide, José López
Lastra, Juan Fernández, Felipe Martínez Vinjoy, Andrés
y José María Pérez Domínguez, Manuel Pozo Mon, José
Francisco Muiña y Angel Díaz.
Deportivamente, la temporada podemos considerarla de cambio, ya que los remeros
campeones de España deciden dejar la práctica del remo.
En batel se inicia el año con la tripulación B del año
anterior: Patrón, Pedro Díaz; Remeros, Angel Díaz, Luis
Martínez Vijande, Francisco Muiña y Manuel Pereira.
Tras unos inicios titubeantes, motivados por la inexperiencia de la tripulación,
el batel se comienza a imponer en las pruebas regionales. (Destacar que en la
regata de liguilla de Castropol, sale un segundo batel “B”, de “veteranos”,
con Pedrín de patrón, y Tonín, Fernando, Ricardo II y Juan
de remeros, que hace el segundo puesto en la regata).
La nueva tripulación se hace con el Campeonato de Asturias, pero las
regatas de trainerillas, que vienen a continuación, suponen la desintegración
del equipo, del que causan baja Angel Díaz y Manuel Pereira.
Se acude al Campeonato de España, en Cedeira (La Coruña) los días
14 y 15 de agosto, con la siguiente tripulación:
Patrón: Pedro Díaz Carreira
Popel: José Pereira Núñez
Contrapopel: Luis Martínez Vijande
Contraproel: José Francisco Muiña Méndez
Proel: Alvaro Barcia Carreira
Siendo el delegado, como de costumbre, Vicente Loriente Penzol.
A pesar de lo improvisado de la tripulación, se alcanza el tercer puesto.
Ya al final del verano, el 27 de agosto, se organiza en Avilés el Trofeo
San Agustín, al que se acude con dos bateles.
Tripulación A Tripulación B
Patrón: Pedro Díaz Carreira Patrón: Pedro Díaz Carreira
Remeros: Antonio Fdez. Lopez Remeros: Juan Fdez. Fdez.
Francisco Muiña Méndez Fernando Fdez. Rico
Manuel Fdez. González Ricardo Díaz Iglesias
José Pereira Núñez Salvador Ceide Sánchez
Delegado: Manuel Díaz-Canel
El resultado de esta prueba es Castropol A primero, y Castropol B segundo. Anecdóticamente,
constatar que las tripulaciones de Castropol B y Soto del Barco hacen el mismo
tiempo, decidiéndose el segundo y tercer puesto con el lanzamiento de
una moneda, favoreciendo la suerte a Castropol.
Antes del Campeonato de bateles, se había participado en dos regatas
de trainerillas, ambas en Luanco. La primera, el Campeonato de Asturias, donde
se quedó en segundo lugar, tras Navia.
La tripulación formó, de popa a proa, así:
Patrón: Angel Díaz Iglesias
Remeros: José Pereira Núñez
Antonio Fernández “Pixeto”
Valentín Fonteriz “Valente”
Alvaro Barcia Carreira
Domingo Fernández “Mingo”
Vicente Loriente Penzol
Delegado: Manuel Pérez Díaz (Prieto)
A pesar de no estar clasificados para el Campeonato de España, la organización,
dos días antes, envía una invitación para participar, en
una regata no puntuable para el nacional.
Tras una fuerte discusión se opta por participar con una tripulación
de circunstancias. En ella figura, de nuevo, justo un año después,
“Cocolo” de patrón y los remeros José Pereira, “Pixeto”,
“Valente”, Luis M. Vijande, Vicente Loriente y Ramón Canel
que fue como delegado y tuvo que remar debido al fuerte mareo que sufrió
en el viaje Alvaro Barcia.
Para finalizar la temporada se participa en traineras, en La Coruña,
el 27 de agosto, en la Copa del Generalísimo, y en Bilbao, en el I Gran
Premio del Nervión, el 1 y 2 de octubre.
En ambas pruebas se queda en cuarto puesto, siendo de gran mérito el
papel que se hace en el Nervión. Esta prueba se anunció como “La
Regata del Siglo”, y la expectación creció aún más
cuando se suspendió por decisión del Comandante de Marina de Bilbao,
por no haber solicitado los organizadores el permiso para celebrarla a tiempo,
y se pospuso para dos semanas más tarde. El telegrama anunciando la suspensión
llegó a Castropol cuando la expedición ya estaba de viaje. Al
llegar a Bilbao fueron objeto de una especie de espontáneo homenaje de
desagravio.
Se vuelve, pues, dos semanas más tarde y se logra entrar en la final,
con Pedreña, Pasajes de San Juan y Fuenterrabía, la élite
del remo en aquellas fechas, y superando a Peñacastillo, Sestao, Kaiku
y Astillero. El puesto final, como decíamos más arriba fue el
cuarto.
Además, se consigue en esta regata el importante premio de 40.000 pesetas.
Tripulaciones:
La Coruña
Patrón: Manuel Fdez. González
Remeros:
José Pereira
Rosendo Lombardero (Ribadeo).
Paquito
Luis
Alvarín
Manolo Canel
Ramón Canel
Antonio Fdez. (Rib.) “Pixeto”
Valente (Ribadeo)
Ramón “Penedo” (Ribadeo)
Salvador Ceide
Domingo Fdez. (Ribadeo)
Vicente Loriente.
Delegado: Albino Vieira
Nervión
Patrón: Ricardo Díaz Iglesias
Remeros:
José Pereira
Juan Fernández Fernández
Rosendo
Fernando Fernández Rico
José
Luis “Barbeiro”
Antonio Fernández
Valente
Ramón “Penedo”
Domingo Fernández
Ramón Canel
Vicente Loriente
Manuel Fernández González
Delegado: Jesús Pereira Nuñez
La temporada 1967 marca un paso más en el camino descendente del Club
de Mar en estos años.
Sin tripulaciones fijas y sin entrenamiento, el papel que se realiza es más
que discreto.
En la primera regata de bateles, el 26 de marzo en Castropol, se presentan dos
tripulaciones que se enfrentan a Ribadeo A y B, y a Navia. Se impone Castropol
B, por delante de la tripulación A y Ribadeo.
Las tripulaciones de Castropol fueron:
Tripulación B Tripulación A
Patrón: Ricardo Díaz Iglesias Patrón: Pedro Ricardo Díaz
Iglesias
Remeros: José Pereira Núñez Remeros: Antonio Fernández
López
Fernando Fdez. Rico Francisco Muiña Méndez
Luis Martínez Vijande Manuel Fernández
Vicente Loriente Penzol Alvaro Barcia Carreira
Delegado: Jesús Pereira Núñez Delegado: Fernando Díaz
Fdez.
En la tripulación B, el popel titular era Juan, que enfermó dos
días antes de la regata, teniendo que embarcar Pepe en su lugar.
Sin haberse celebrado, por falta de actividad de la Federación Asturiana
de Remo, el Campeonato Regional, se gestiona poder acudir
al Campeonato de España, que se celebra en Tolosa (Guipúzcoa),
el 22 y 23 de julio.
Llegados al lugar de la prueba, la expedición castropolense queda “pasmada”
de las condiciones del campo de regatas. Citamos textualmente: “las sustancias
procedentes de una docena de papeleras que dan al río, hace que esté
presente una cantidad de espuma asombrosa ..., el aire tiene un olor agrio que
hace que uno se retraiga a respirar... . No hay 2.000 metros, correrán
dos bateles en cada manga, las balizas no se ven, ya que el río hace
vuelta y, por último, el calado es, aproximadamente, de 1,5 metros”.
Ante tal cúmulo de adversidades y con poco entrenamiento, no se consigue
más que un sexto puesto, que sabe a muy poco después de los éxitos
de años anteriores.
Tripulación:
Patrón: Pedro Ricardo Díaz Iglesias
Remeros: José Pereira Nuñez
Alvaro Barcia Carreira
Manuel Fernández González
Antonio Fernández López.
El delegado fue Vicente Loriente Penzol.
A continuación se participa en dos regatas amistosas, el 26 de agosto
en Avilés y el 15 de septiembre en Candás.
A Avilés se llevan 2 tripulaciones, que quedan primera y tercera; en
Candás gana la única tripulación que se lleva.
Tripulaciones en Avilés
A B
Patrón: Pedro Ricardo Díaz Patrón: Pedro Díaz Carreira
Antonio Fernández Angel Díaz
Alvaro Barcia Francisco Muiña
Manuel Fernández X.X.X.
Vicente Loriente “Machote”
Delegado: Luis Rivas
Tripulación en Candás
Pedro Ricardo Díaz
Antonio Fernández
Fernando Fdez. Rico
Manuel Fernández
Alvaro Barcia
Delegado: Luis Rivas
También se participó este año en traineras en la Copa del
Generalísimo. Se obtiene el sexto puesto.
Tripulación
Patrón: Manuel Fernández
Remeros: José Pereira
Luis Lombardero
Alvaro Barcia
Julio Lombardero
Cándido Barcia
Daniel Rodríguez
Ramón Penedo
Valentín Fonteriz
Luis Martínez
Ramón Canel
Salvador Ceide
Vicente Loriente
Antonio Fernández
Delegado: Manuel Pérez Díaz
Al finalizar la temporada se hacen planes de formar una tripulación
de trainera “entre gente obrera y labradores. Esperamos que la idea dé
su fruto y Castropol pueda ser representado en esta modalidad con la misma reputación
que lo fue en el batel en años anteriores”.
No se logra formar tripulación de batel esta temporada. Por contra se
comienza a entrenar en trainera a principios de junio. La primera regata en
la que se participa es la tradicional Copa del Generalísimo, en La Coruña,
el 15 de agosto. Se realiza una gran regata, en la que se pugna con Astillero
por el segundo puesto, que al final será para los santanderinos por sólo
tres segundos. La prueba fue ganada por Fuenterrabía.
La tripulación castropolense fue:
Patrón: Manuel Martínez Rico “Cascás”
Remeros: Ramón Pereira Núñez
Antonio Fernández López, Fernando Fernández Rico,
Rosendo Lombardero, Manuel Fernández González,
José Luis Martínez Ríos, Cándido Barcia Carreira,
Manuel Pereira Núñez, Pedro Ricardo Díaz Iglesias
Antonio Martínez Fernández, Vicente Loriente Penzol,
Alvaro Barcia Carreira
Román Loriente Penzol
Delegado: Jesús Pereira Núñez
Es resaltable en esta tripulación, la vuelta a las bancadas del Club
de Mar de parte de los remeros más laureados y recordados en la historia,
y que habían dejado la práctica deportiva del remo.
Un mes más tarde, el 14 de septiembre, se acude a San Sebastían,
al Campeonato de España de traineras. Se va con la moral alta, pero el
comprobar que el sorteo de tandas está hecho de antemano, baja los ánimos
de los componentes de la expedición, ya que se interpreta como un favoritismo
hacia guipuzcoanos y santanderinos.
Por añadidura, la fuerte marejada, deja sin opciones a los castropolenses,
poco acostumbrados a remar en estas condiciones, quedando apeados de la tanda
de honor. En la clasificación final se queda en sexto puesto. La tripulación
es la misma que remó en La Coruña un mes antes, con el único
cambio de Juan Fernández que entra en lugar de Luis Martínez Ríos.
Se inicia este año con una liguilla local de bateles, que se pretende
que sirva para revivir la afición al remo en la zona y, a la vez, de
cantera de remeros para la trainera.
Se consigue que participen los siguientes bateles:
Club de Mar de Castropol A (O.J.E.)
“ “ “ B (Gato Negro)
“ “ “ C (Abres)
“ “ “ D (Ribadeo)
“ “ “ E (Barres)
Esta liguilla es ganada por la tripulación “Bar Gato Negro”,
compuesta por: Angel Díaz, Jesús Vijande, Pedro Ricardo Díaz
y Pedro Díaz, con Ricardín de patrón.
En estos años, 1969 y siguientes, hay una gran renovación de remeros,
formándose una trainera en la que reman entre otros: Jesús Vijande,
Alvaro y Cándido Barcia, Amador, Arturo y Lino de Cal, Toñito
de Ribadeo, Juan Manuel Piñeirúa, Pepe de Catalina, Manolo y Javier
Amor, Luis de Méndez, J. Luis Martínez Vijande, Mario de Eliseo,
Vicente Loriente y un nutrido grupo de Abres: Luis, Tomás, “Cula”,
Manolo, “Ferreal”, Fulgencio y Angel entre otros. El patrón
estos años es Fernando Díaz “Nano”. En alguna regata,
concretamente la del “Generalísimo” de este año va
de patrón José López, “Chinelo”. El delegado
asiduo es Jesús Pereira Nuñez, mientras que Ignacio, el popular
“Doctor”, suele desplazarse con las expediciones como sanitario.
Esta renovación de remeros provoca, a primeros de octubre, y con motivo
de un homenaje al gran Ricardín, un desafío entre “novos”
y “vellos”, que es la primera regata de traineras que se celebra
en Castropol y la única hasta 1984. El desafío, tras un primer
largo igualado, es ganado claramente por los jóvenes, patroneados por
Nano, en una apasionada regata.
| 1970 | 1971 | 1972 | 1973 | 1974 |
| 1975 | 1976 | 1977 | 1978 | 1979 |
Se prepara este año, especialmente, la tripulación del batel,
ya que le es concedida a Castropol la organización del Campeonato de
España de Bateles, que se celebra los días 18 y 19 de julio.
El resultado final de la prueba es el siguiente:
1º Club de Remo Sampedrotarra, de Pasajes de San Pedro 10-09-04
2º Educación y Descanso de Santoña 10-10-03
3º Club de Mar de Castropol
4º Club Náutico de Luanco
5º Club de Remo San Nicolás de Bari, Algorta - Retirado -
6º Club Parameiras de Mera - Retirado -
La tripulación de Castropol que consiguió la medalla de bronce,
que supo a poco a los seguidores locales, acostumbrados a ver ganar a sus remeros
en la ensenada, fue la siguiente:
Patrón: Ricardo Díaz Iglesias
Remeros: José Alvarez Freije (Pepe de Matutina)
Arturo González López (Arturo del Piorno)
José Luis Martínez Vijande
Angel Gómez
Se participa este año, también, en los campeonatos nacionales
de trainerillas, celebrado en Castro Urdiales, y de traineras en La Coruña.
En ambos campeonatos se ocupa el último lugar.
En 1970 se disputa un “mano a mano” con Astillero, uno de los grandes
de la época, en Gijón, en el que vencen los cántabros por
una exigua ventaja, lo que da lugar a una revancha, en el mismo escenario una
semana más tarde. Al fallar varios de los remeros, se incorporan a la
trainera algunos veteranos, como Manín, Juan y Pepe de Burela.. La regata
se desarrolla favorablemente para los nuestros, que toman la delantera, pero
en el último largo, con mar de popa, Nano no consigue aguantar la trainera,
que se atraviesa, perdiéndose de este modo la regata, por muy escasa
diferencia.
Para resarcir el honor de Nano hay que mencionar que días después,
en la Regata de Santander, se le dio el premio a la mejor ciaboga de la regata,
a pesar de que la trainera de Castropol era la única que viraba sin “espadín”.
En este año sucede un hecho lamentable que marca la evolución
del Club de Mar. En una noche del mes de agosto, sin que se conozcan los motivos,
arde el galpón del Club, perdiéndose todo el material en él
almacenado. Un duro golpe, en un momento de horas bajas, que hace que el Club
se resienta durante varios años.
Aún así y gracias a la solidaridad del mundo del remo, el Club
no cierra sus puertas, ya que a los pocos días se dispone de una trainera
cedida por el club cántabro de Astillero, participando pocos días
después en la primera edición del Trofeo Príncipe de España,
en Santander, con Tomás Díaz, de Abres, de patrón de la
trainera. El puesto obtenido en esta prueba es el octavo. Un mes después,
el 18 y 19 de septiembre, se compite en Portugalete, en el Campeonato de España
de Traineras. La clasificación, que era lo de menos después del
infortunio, fue el séptimo puesto. En esta regata se remó cada
día con una trainera diferente: La clasificatoria con la azul de Astillero
y la consolación con una verde de Kaiku. El patrón de la trainera
castropolense fue en esta ocasión Manuel Fernández, “Pescadito”.
Esta regata es la última de traineras de esta época, no volviéndose
a remar en esta modalidad hasta 1984.
En los siguientes años 1972, 73 y 74,
Castropol toma parte en las liguillas provinciales de bateles, pero no se acude
a ningún campeonato de España en estos tres años.
En 1975 se consigue el Campeonato de Asturias
juvenil de bateles y se participa en el Campeonato de España, en Luanco,
donde se queda en último lugar.
En este año hay renovación de la junta directiva, de la que deja
de formar parte, después de once años de dedicación, Vicente
Loriente Penzol, que sigue ligado al remo como vicepresidente de la Federación
Asturiana, de la que llegará a ser presidente. En el Club siguen Fermín
Penzol Lavandera como presidente y Ramón Sanjurjo como vicepresidente.
Ocupan el resto de los cargos José Manuel Valledor, secretario; José
Mª Llenderrozos, tesorero; y José Angel Díaz Iglesias, Pedro
Ricardo Díaz Iglesias, Marcelino Alvarez Freije y Juan Manuel López
Acebo como vocales. Además se nombra a Fico y a Pescadito entrenadores.
En 1976 no se participa en ningún
campeonato nacional.
En estos años se construye un barracón de madera, en el lugar
que ocupan las actuales instalaciones, para guardar el escaso material que el
Club fue consiguiendo. También se acondicionan los bajos del Ayuntamiento,
que dan a la parte posterior de la sede del Club, como vestuarios y gimnasio.
En este año comienzan a atisbarse cambios en el Club: comienza la participación
en remo olímpico, más conocido en estos lares como banco móvil,
con unas viejas embarcaciones de un remero, skiff, que había cedido la
Federación. El juvenil José Fernández Pérez (Pepe
de Eduardo) es el primer remero castropolense que toma parte en una Campeonato
de España de Remo Olímpico, campeonato que tiene lugar en el embalse
de Mequinenza (Zaragoza) los días 2 y 3 de julio de este año.
En la competición este remero llega a la repesca donde no consigue clasificarse
para las semifinales.
Las nuevas exigencias de transporte y los escasísimos medios de que se
disponía hacen aguzar el ingenio, construyéndose un remolque artesanal,
el recordado “Transfer”, que movido por el Seat 1.500 de Fico, sirve
para desplazar el pequeño equipo de aquellos años.
También se compite este año en el Campeonato de España
de Bateles, en Santander, en dónde la tripulación juvenil alcanza
el quinto puesto.
Esta tripulación estuvo formada por:
Patrón: Luis Vicente Serra
Remeros: Manolo Serra
Manuel López, “Picolín”
Pepe de Eduardo
Pedro Peña, “Modesto”
Se participa de nuevo en el Campeonato de España de Banco Móvil, ya con Pepe de Eduardo como entrenador. En esta ocasión el Campeonato tiene lugar en Asturias, en el embalse de Trasona. Esta vez el representante de Castropol, en la categoría de infantil B, queda eliminado en la repesca.
En batel, se queda en segundo lugar en la categoría senior y cuarto
en juvenil en el Campeonato de Asturias.
Pero lo más reseñable de este año, por desgracia, es una
tragedia que sacude al Club de Mar. El día dos de agosto desaparece en
el mar Luis Vicente López Fernández (Luis Vicente Serra), patrón
del Club en las últimas temporadas. Por tal motivo, la actividad deportiva
del Club se suspende en esa fecha.
No se participa en ningún campeonato nacional. Se adquiere un nuevo batel
construido por “Ikaceta” (que costó 110.000 pesetas) que
se bautiza como “Luis Vicente” y un doble scull, el popular “Aceituno”,
bote-escuela de muchísimos remeros del Club.
Este año comienza sus labores como entrenador Manolo Amor, pieza fundamental
para el despegue del Club en los años siguientes. De su mano se acercan
al Club muchos jóvenes, niños y niñas, que pocos años
después se convertirán en destacados remeros. Desempeñará
este trabajo hasta 1986.
| 1980 | 1981 | 1982 | 1983 | 1984 |
| 1985 | 1986 | 1987 | 1988 | 1989 |
| 1990 | 1991 | 1992 | 1993 | 1994 |
| 1995 | 1996 | 1997 | 1998 | 1999 |
Comienza el año con importantes cambios en la cúpula directiva
del Club: Se nombra al hasta ahora presidente, Fermín Fernández-Penzol
Lavandera, presidente de honor vitalicio, pasando a ser presidente Federico
Fernández Ferrería, “Fico”. Sigue de vicepresidente
Ramón Sanjurjo, Jesús Vijande y Víctor Díaz Mesa
son los nuevos secretario y tesorero, respectivamente y son nombrados vocales:
José Manuel García Iglesias, Manuel López Fernández,
Ramón Fernández Rico y Angel Díaz Iglesias. Continua de
entrenador Manolo Amor.
Se celebra el Campeonato de España de Bateles en Luanco a donde se acude,
con unos muy modestos medios, con una tripulación juvenil y otra senior.
Ambas alcanzan la misma clasificación: terceros en la regata de consolación.
En banco móvil se participa en una Confrontación Nacional, “Confronta”
en el argot, con tres remeros: Gervasio Rodríguez, José Angel
Cancio y Mercedes Echegaray.
Este año se compran tres skifes Amilibia, que se suponían un gran
avance sobre el material que se tenía hasta entonces.
Se acude, acompañados por una ruidosa afición, con gaita incluída,
al Campeonato de España que se celebra en Bermeo (Vizcaya). Los juveniles,
con una tripulación que será clave en la renovación del
Club de Mar, quedan segundos en la consolación, puesto que se considera
muy aceptable dada la situación en la que se encontraba en aquellas fechas
el Club.
La tripulación senior es tercera en la consolación de su categoría.
Tripulaciones:
Senior Juvenil
Patrón: Pedro Díaz Patrón: César Fernández
José M. G. Iglesias “Nato” Javier Cancio
Manolo Serra Enrique Vito Reimondo
José Luis Martínez Vijande Joaquín Fernández “Kaki”
Leandro Rodríguez J. Antonio López
También en banco móvil o remo olímpico comienza el cambio.
Se ficha a un prometedor remero juvenil de Figueras (Castropol), Juan Luis Legazpi,
que está a punto de ser finalista en skiff en su primer año en
la categoría. Se queda a las puertas de la final, ganando con autoridad
la pequeña final.
Este mismo año se organiza en Castropol el Campeonato de España
de Trainerillas, el primero y hasta este año, único de esta modalidad
celebrado en la ría. Se marca el campo enfrente de Castropol, a lo largo
de la ría, con un gran éxito de público presenciándo
la prueba. Domina el campeonato Kaiku de Sestao (Vizcaya), que consigue así
su octavo título nacional consecutivo. Durante toda la regata fue acosada
por una casi desconocida tripulación, Zumaya (Guipúzcoa), que
pasará a ser la dominadora en las temporadas siguientes.
La tripulación local, con cambios de última hora, se tuvo que
conformar con el octavo puesto. Esta tripulación estuvo formada por:
Pedro Díaz como patrón y Nato, Manolo Serra, Modesto, Cándido
López, Luis de Camilo y Leandro.
En el Campeonato de España de Remo Olímpico para infantiles y
cadetes se consigue, por primera vez, estar presentes en una final. El éxito
corresponde a Mª. Dolores Díaz López, que queda quinta en
skiff infantil.
Se decide por la junta directiva prescindir de los remeros senior, con objeto
de renovar la plantilla y evitar comportamientos poco deportivos, que eran habituales
por aquellas fechas.
Se acude con la tripulación juvenil al Campeonato de España de
Bateles que se celebra en la ciudad de La Coruña. Se tienen grandes esperanzas
en esta tripulación, que incluso había estado unos días
en Sestao bajo la tutela del entrenador de Kaiku en aquellas fechas, el conocido
José Luis Korta.
No obstante, no se obtiene el resultado esperado, quedándose en segundo
lugar en la regata de consolación.
Tripulación
Patrón: César Fernández
Remeros: Javier Cancio
Enrique Vito Reimondo
Gervasio Rodríguez
Francisco Fernández García
Es en el banco móvil donde se obtiene un gran éxito, ya que se
logran dos sorprendentes campeonatos de España, ambos en categoría
infantil femenina. Son los logrados por Patricia Echegaray Loriente y Mª
José Fernández Carbajales en doble scull, y por Mª Dolores
Díaz López en skiff.
Como podemos imaginar, desbordante alegría al regreso de la expedición
y cohetes, después de muchos años, para celebrar el éxito
del remo castropolense.
Al finalizar la temporada se renueva la directiva, cogiendo el mando Domingo Martínez, con un equipo que regirá el Club durante los siguientes años, formado por:
Presidente: Domingo Martínez
Vicepresidente: José Santiago Díaz
Secretario: Cándido López
Tesorero: Ovidio Vila
Vocales: Rafael Monteavaro
Fernando Díaz (Nano)
Luis Rivas
Cipriano Rodríguez
Manuel Amor
Manuel Freije
Juan Expósito
Javier García Herrero
Fernando Fernández Fdez.
Entrenador: Manuel Amor.
Con una gran seriedad en los entrenamientos se inicia una nueva campaña
que supone un primer paso en el camino ascendente que el Club emprende bajo
el mando de la nueva directiva.
Los buenos resultados acompañan desde el principio, ya que en el Campeonato
de España de Bateles, disputado en Pasajes de San Pedro (Guipúzcoa),
la tripulación cadete, debutante en su totalidad en un campeonato nacional,
consigue el segundo puesto. Los seniors son quintos en una meritoria regata.
Tripulación Cadete
Patrón: José Angel Cancio
Remeros: Jesús Constantino Fernández (Tino)
José Antonio Rodríguez (Antón)
Antonino Esteban
Eduardo Fernández (Dadi).
También se consigue medalla en el banco móvil, ya que Mª
José Fernández Carbajales es 2ª en skiff cadete.
Se participa en trainerilla en el Campeonato de España, en el quese queda
en quinto puestoy se organiza la I Bandera Villa de Castropol de esta modalidad.
En esta temporada se consiguen dos medallas en el Campeonato de España
de Bateles, celebrado en Castro-Urdiales (Santander). Los juveniles quedan segundos,
a escasas décimas del campeón, Amegrove (Pontevedra), al salir
abiertos de una ciaboga y tener que esquivar unas embarcaciones. Los seniors
consiguen una medalla, bronce, después de 14 años de sequía.
Tripulación Juvenil Tripulación Senior
Patrón: José Angel Cancio Patrón: Juan Antonio Expósito
( Coto)
Remeros: Antonino Esteban Remeros: José Manuel García (Nato)
Tino Fdez. Bedia Javier Cancio
César Fernández Enrique Vito Reimondo
Dadi Fernández Juan Luis Legaspi
En remo olímpico se consigue otro gran éxito, al ganar Mª
Dolores, de nuevo, su segundo campeonato de España de skiff, ahora en
categoría cadete. Rocío Fernández Carbajales y Mª
Elisa Fernández Bedia quedan segundas en doble scull infantil, y Antón,
uno de los grandes remeros de nuestro Club, consigue la primera medalla masculina
en banco móvil: bronce en skiff cadete.
La nueva directiva demuestra su dinamismo con un gran reto organizativo. Por
un lado, consigue la autorización de la Casa Real para organizar una
regata anual de traineras con el nombre de “Bandera Príncipe de
Asturias”, y por otro, solicita a la Federación Española
de Remo ser organizador del Campeonato de España de Traineras.
Por la tanto, se han de celebrar en menos de un mes dos importantes regatas
de traineras en nuestras aguas.
A la vez, se cumple con uno de los objetivos de la directiva, que es la participación
del Club en regatas de la máxima categoría del banco fijo.
El 29 de julio es la fecha elegida para la disputa de la “I Bandera Príncipe
de Asturias”. Al no disponer de embarcación, se solicita al Club
Remeros del Eo de Vegadeo el préstamo de su trainera. Dicho club, a pesar
de que también va a participar en la regata de Castropol, deportivamente,
da su conformidad, con lo cual se tienen que organizar horarios de entrenamiento
para las dos tripulaciones, y se acuerda que cada club reme en tandas distintas
de la prueba.
La primera edición de la “Bandera Príncipe de Asturias”
es todo un éxito, registrándose el triunfo de Pasajes de San Juan.
Castropol queda en el sexto puesto en su reaparición después de
más de 10 años.
En la segunda cita del verano, el Campeonato de España, Zumaya, que dominaba
el banco fijo por entonces, se hace con el título, delante de Orio y
Santurce. No participan en esta prueba los remeros locales.
El Club de Mar comienza en estos años una imparable carrera de compra
de material para poder ofrecer a sus cada vez más numerosos remeros los
mismos medios que sus rivales.
En estas fechas también se consigue uno de los más importantes
logros de la historia del Club: el Ayuntamiento y el Gobierno del Principado
de Asturias acuerdan la construcción del actual edificio, sede del Club,
para sustituir al viejo galpón de tablas y uralita, que ya había
cumplido su misión con creces.
Destaca en este año la consecución de dos medallas en remo olímpico:
Mª Dolores fue plata en skiff cadete y Mª del Carmen Carbajales (Maica)
bronce en skiff infantil.
La trainera toma parte en siete regatas, dando los primeros pasos de una presencia
que será constante a partir de entonces. Los mejores resultados son el
4º puesto en la “Bandera Príncipe de Asturias”, que
gana la tripulación del club Sanmertolomeu de Meira-Moaña (Pontevedra),
y un 5º en la regata de Astillero (Santander). Por primera vez se lleva
publicidad en la trainera: “La sidra de Asturias”.
Al final de la temporada se celebran elecciones para renovar la directiva, siendo
reelegida la ya existente.
El constante progreso del Club reclama nuevos medios y por primera vez se contrata
un entrenador, recayendo el puesto en Javier Cancio, el cual compatibiliza su
labor con la de remero. Este año es inaugurado el nuevo edificio por
el Presidente del Principado de Asturias, Don Pedro de Silva. El edificio consta
de hangar, para guardar las embarcaciones, gimnasio, foso simulador de remo
olímpico, duchas y servicios, secretaría y sala de reunión
de la junta directiva, salón social, terraza, desván y otras dependencias
menores. Todo ello acorde a los tiempos y necesidades, por entonces, del Club.
En este año se registra la primera participación de remeros castropolenses
con la Selección Nacional de Remo Olímpico. Estos pioneros fueron
José Antonio Rodríguez y Mª Elisa Fernández Bedia,
que tomaron parte en la Regata Internacional de Macon (Francia).
Además, en esta temporada, se consiguen cinco medallas en banco móvil:
Oro: Mª José Díaz en skiff juvenil
Bronce: - José M. García Iglesias y Javier Cancio con
Juan Antonio Expósito como timonel, en Dos con senior.
Mª Dolores Díaz, Ana Pereira, Nelly Fernández Cancio y
Mª José Fernández Carbajales, en Cuatro.scull juvenil
José Antonio Rodríguez en skiff juvenil.
Mª del Carmen Carbajales en skiff infantil.
Comienza el año con cambio de entrenador: Pedro Peña Garay, más
conocido como Modesto, sucede a Javier Cancio. Se cuenta también con
el asesoramiento de Alvaro Sanjurjo, entrenador del Universitario de Santiago
de Compostela.
Antón vuelve a ser internacional, esta vez en el Match de Seniors.
El batel y la trainerilla están en horas bajas y la trainera tiene una
floja temporada, compitiendo en sólo tres regatas.
Una vez más el banco móvil salva la papeleta con los siguientes
resultados:
Medalla de Oro:
José Méndez (Pepe de Tapia) y Ramón Pérez (Moncho),
con Roberto Villamil de timonel, en Dos con juvenil.
Medalla de Bronce:
Mª Dolores Díaz y Elisa Fernández, en doble scull juvenil.
Mª del Carmen Carbajales e Isabel Peña, en doble scull infantil.
Destacan en este año las participaciones internacionales de nuestros
remeros: nada menos que ocho compiten con la Selección Española
en sus distintas categorías.
Estos remeros son los siguientes, clasificándolos por su edad:
Senior: José Antonio Rodríguez
Juvenil: Bruno López
Mª Benilde Cancio
Mª Elisa Fernández
Cadete: Juan Carlos Pérez (Ojín)
Enrique López
Miguel Peña
Juan José Fernández Rego
En cuanto a resultados, vuelve a ser el banco móvil la modalidad que
mejores frutos dio: Tres medallas de oro para el doble infantil (Mª del
Carmen Carbajales e Isabel Peña), doble juvenil (Beni Cancio y Elisa
Fdez. Bedia) y cuatro scull juvenil (Mª Beni, Elisa, Rocío Fdez.
Carbajales y Fedra Vijande).
Plata fue el dos con juvenil, formado por Juan José Rodríguez
(Jani) y Jesús Pérez, con Bruno López Expósito de
timonel.
Y, por último, tres bronces para el doble scull alevín femenino
(Susana Suárez y Cecilia Castelao), cuatro scull cadete (Juan Carlos
Pérez, Enrique López, Miguel Peña y Juan José Fernández)
y skiff juvenil (Bruno López).
Por el contrario, mala temporada en banco fijo, sin nada reseñable y
con una sola participación en la trainera.
Se celebra este año el cuarenta aniversario de la fundación del
Club de Mar de Castropol y, para ello, se organizan una serie de actos que se
encuadran dentro de la “Primera Semana del Mar”. El programa de
actos lo componen conferencias, exposición de fotografías, exposición
de pintura, juegos infantiles, actuación del grupo folklórico
búlgaro Severniachki, regatas de botes de vela latina y la Regata Príncipe
de Asturias de Traineras.
De todos estos actos recordamos, especialmente, la actuación de los búlgaros,
que a punto estuvo de provocar más de un ataque de nervios entre los
organizadores, debido a los apuros de última hora.
Vuelve a contar el Club con varios remeros internacionales: Antón con
la selección senior, y Bruno y Mª Beni con la juvenil.
Se consiguieron este año, en banco móvil, dos medallas de oro
y una de plata. Fueron oro el cuatro scull juvenil (Pedro Luis Rodríguez,
Enrique López, Miguel Peña y Marco A. Fernández) y el skiff
juvenil (Mª Beni Cancio). El segundo puesto lo consiguieron el cuatro scull
infantil (Daniel González, Manuel Martínez, Emilio Madarro y José
Martínez).
Buena temporada, después de años, del banco fijo, ya que por un
lado los juveniles (Pedro Peláez, Marco A. Fernández, Bruno López,
Miguel Peña, Enrique López y Juan Carlos Pérez, con Juan
A. Expósito de patrón) quedaron segundos en el Campeonato de España
de Trainerillas. Y, por otro lado, la trainera, que participó en catorce
regatas, obteniendo en ellas cuatro primeros puestos y tres segundos puestos.
Entre estos resultados, el más destacado, quizás, fuese el primer
puesto en la Bandera de Lekeitio, del que hay que decir que fue la primera vez
en la historia del remo que una trainera no vasca ni cántabra vencía
en una regata en el País Vasco. De esta memorable regata, podemos recordar
que dado el malísimo estado de la mar hubo que hacer un cambio de patrón,
sustituyendo Nato a Juan Antonio Expósito También se participa,
por primera vez, en la regata clasificatoria para la Bandera de La Concha.
Comienza esta temporada con nueva directiva, al dejar el cargo Domingo por no
disponer de tiempo para prestarle la dedicación que requería el
Club.
Es elegido Presidente Javier García Herrero, que forma la junta con Alvaro
Platero Díaz y Rafael Monteavaro como Vicepresidentes, Ovidio Vila en
el cargo de Tesorero, José César Quintana Fernández de
Secretario, y Nano, Manuel Freije, Luis Rivas, José Luis Martínez
Ríos (Luis de Méndez), Cándido López, José
Manuel García Iglesias, como Vocales.
En esta nueva etapa se sigue contando con Modesto como entrenador.
Este año se consigue la incorporación de otro remero senior, Bruno
López, a la Selección Nacional absoluta, que junto con Antón
se integran en el Plan A.D.O. con vistas a la Olimpiada de Barcelona. Además
Enrique López forma parte de la Selección Juvenil.
Compitiendo con la Selección Nacional, Antón, junto con el integrante
del equipo nacional Melquiades Verduras, consigue vencer en doble scull en el
Match de Seniors. Bruno, por su parte, participa en esta prueba formando parte
del cuatro sin, consiguiendo el segundo puesto.
En remo olímpico se obtienen, como Club, dos medallas este año,
las dos de bronce: una por parte del cuatro scull juvenil (Miguel Peña,
Marco A. Fernández, Juan Carlos Pérez y Enrique López)
y la otra fue para Mª del Carmen Carbajales en skiff cadete.
Al contrario que en años anteriores, en esta temporada donde más
se brilla es en el banco fijo. Ni más ni menos que un doblete de oro
consiguen los juveniles en batel y trainerilla.
Los campeones de España de bateles, fueron Marco A. Fernández,
Miguel Peña, Juan Carlos Pérez y Pedro Luis Rodríguez,
con Roberto Villamil de patrón. Este campeonato se celebró en
Guetaria (Guipúzcoa).
Estos mismos remeros más Enrique López y Pascasio Lastra, con
Juan Antonio Expósito de patrón, ganaron, con gran suficiencia,
el Campeonato de España de Trainerillas, celebrado en Cillero (Lugo).
Además, los seniors quedan en tercer lugar en el nacional de bateles.
Formaron esta tripulación José Manuel García Iglesias “Nato”,
Juan J. Espina, Ramón Pérez Fdez. y Tino Fdez. Bedia con Roberto
Villamil de patrón.
La trainera participa en once regatas, consiguiendo ser segunda en Cabo de Cruz
(La Coruña), en Camargo (Santander) y en la Bandera Príncipe de
Asturias, que fue ganada por la embarcación vizcaína de Ciérvana.
Se organiza este año en Castropol el Campeonato de España de Traineras,
constituyendo un gran éxito, ya que se logra la retransmisión
en directo del mismo por Televisión Española, que sirvió
espectaculares e innovadoras imágenes dentro del remo al introducir una
minicámara dentro de la embarcación local, que reflejaban la espectacularidad
y dureza de este deporte. Acude a presenciar la prueba numerosísimo público
y se observa una regata final muy disputada, con Pasajes de San Pedro ganando
a sus vecinos de San Juan por escasas décimas de segundo, pulverizando
ambos el récord del campo de regatas. Castropol queda sexto en el campeonato.
Por último, resaltar que el Club de Mar hizo entrega de su primera insignia
de oro y brillantes a Su Alteza Real, Don Felipe de Borbón, Príncipe
de Asturias, durante una recepción a la Junta Directiva, acompañada
por el Alcalde de Castropol, en el Hotel de La Reconquista de Oviedo, con motivo
de la visita anual para hacer entrega de los premios que llevan su nombre.
No es este un año de éxitos destacables. Por primera vez en
muchos años no se consigue ninguna medalla en remo olímpico. Por
contra, en batel se consigue un resultado digno de mención: la tripulación
senior se alza con la medalla de plata, después de medirse de tú
a tú con el, a la postre, campeón, Orio.
Formaron esta tripulación: Juan J. Espina, Juan Carlos Pérez,
Ramón Pérez Fernández y Tino Fdez. Bedia. El patrón
fue el tristemente desaparecido David López.
La temporada de la trainera fue bastante buena, con nueve participaciones, en
las que se consiguieron tres primeros puestos: Llanes, O Grove y la regata de
“txampas” de la Bandera Miko de San Sebastián.
El entrenador esta temporada fue Juan Carlos Díaz Peña.
En otro orden de cosas hay que resaltar la creación de la sección
de Pesca deportiva, que agrupa a un grupo de activos aficionados.
En el esperado año 92, el Club llega a una de sus más altas cotas:
Dos de nuestros remeros, Antón Rodríguez y Bruno López,
forman parte del equipo nacional en la Olimpiada de Barcelona. Ambos forman
parte de la tripulación del cuatro scull español, que llega hasta
las semifinales, donde es eliminado.
Además de estos dos remeros el Club de Mar tiene otro representante en
la Olimpiada barcelonesa: Su Vicepresidente, Rafael Monteavaro, actúa
como árbitro en las competiciones de remo.
También este año, el que fuera entrenador del Club, Modesto Peña,
trabaja con el equipo nacional senior como colaborador del seleccionador y posteriormente
es nombrado responsable de la selección juvenil, con la que acudió
al Campeonato del Mundo en Canadá. Para esta prueba, Modesto, lleva como
patrón del ocho que quedó en sexto lugar al timonel del Club,
José Martínez.
En esta temporada el Club organiza, veinte años después del último
celebrado en Castropol, en 1970, el Campeonato de España de Bateles.
Los resultados esta vez no fueron nada buenos, siendo los mejor clasificados
los cadetes, que alcanzaron el quinto puesto.
En trainera, se participa en once regatas, ganando dos de ellas: la organizada
en Barcelona con motivo de la “Olimpiada Cultural” y la Bandera
de O Grove. Se consiguen, además dos segundos y dos terceros puestos
en una temporada de buen nivel.
En banco móvil los remeros infantiles aportan otra medalla al palmarés
del Club: Antonio Martínez y Eduardo González quedan terceros
en doble scull.
La sección de Pesca deportiva comienza a cosechar éxitos, clasificándose
dos de sus componentes, Angel Díaz y Joaquín Pérez Villamil,
para participar en el Campeonato de España en Palma de Mallorca.
Fueron entrenadores esta temporada Tino Fernández Bedia y César
Quintana, el primero de las categorías juvenil y senior y de infantiles
y cadetes el segundo.
Este año está marcado por la contratación de un entrenador
rumano de prestigio, Valentín Sarchizian, que ya en su primera temporada
nos llevó a importantes éxitos. Contamos, así mismo, con
la labor de César al frente de las categorías infantil y cadete.
Buen año en banco móvil: de la mano de Valentín, se consiguen
tres medallas en la categoría senior. Oro para el doble scull de Bruno
López y Enrique López y plata para el dos con de Moncho Pérez
González, Gervasio Rodríguez y Roberto Villamil como timonel y
para el cuatro scull formado por los del doble más Antón Rodríguez
y Miguel Peña Garay. También consiguen medalla de plata las infantiles
Cristina Lastra y Natalia Fernández Bedia, en doble scull.
En banco fijo se vuelve a estar en el reparto de medallas. Los senior, Miguel
Peña, José M. Fernández Amor, Tino Fernández Bedia,
Ramón Pérez y Roberto Villamil como patrón quedan en tercer
lugar en el Campeonato Nacional de Bateles. En traineras, diez participaciones,
con un tercer puesto en la Regata Príncipe de Asturias como mejor resultado.
Este año el Club cuenta con un remero más en la categoría
senior, Enrique López, por lo que ya son tres los castropolenses en el
equipo nacional absoluto.
A fin de año se celebra el proceso electoral, reeligiéndose la
misma directiva .
Difícil será olvidar el año de 1994, ya que, sin lugar
a dudas, fue uno de los más brillantes de la historia del Club.
Valentín y César fueron, de nuevo, los entrenadores que llevaron
a nuestros remeros a conseguir estos grandes resultados.
Entre los logros destaca, por su importancia y especial significación,
la consecución, veintinueve años después, del Campeonato
de España de Bateles en la categoría de seniors.
La proeza tuvo lugar en Sestao, imponiéndose en la final a la “armada
vasca”, compuesta por Orio, Ondárroa y Koxtape. Los campeones fueron
Miguel Angel Peña Garay, Juan Carlos Pérez González, Jesús
Constantino Fernández Bedia, Ramón Pérez Fernández
y Roberto Villamil de patrón.
Tenemos que recordar aquí, que gracias a los avances de la técnica
y de los materiales, este año se estrenó un batel de fibra de
carbono, el “San Roque”, que se compró gracias a la aportación
popular.
Se participa en trainerilla, consiguiéndose estar presentes en la final,
después de muchos años sin lograrlo. Sin embargo, no se consiguió
más que el cuarto puesto.
En traineras, contando con el patrocinio de Astilleros Gondán, se borda
la mejor temporada del Club, con cuatro banderas conseguidas: O Grove, Príncipe
de Asturias, Astillero y Santander. Además se consiguen dos segundos
puestos y el cuarto lugar en el Campeonato de España, celebrado en Castropol.
En la “XI Bandera Príncipe de Asturias” se consigue triunfar,
por primera vez, ante el delirio de la numerosa afición, por delante
de los clubes de Chapela de Redondela (Pontevedra), Santander y Camargo.
Unas semanas más tarde, nueva cita en Castropol. Se celebra, por segunda
vez en nuestras aguas, el Campeonato de España de Traineras. En una prueba,
marcada por el debut en competición de la primera trainera de fibra,
en poder de Meira, con el consiguiente revuelo y suspicacias en cuanto al peso
de la embarcación, se consigue, de nuevo, una gran éxito de organización,
con la presencia de las televisiones autonómicas y masiva afluencia de
público.
Exito, también, deportivo al clasificarse la tripulación local
para la final, después de muchos años de ausencia en la manga
de honor, en la que queda en cuarto puesto e impresionante demostración
de Pasajes de San Pedro, que bate ampliamente su propio récord del campo
de regatas, dejándolo en 20 minutos, 37 segundos y 85 centésimas.
En banco móvil se consiguen cinco medallas. Bronce en doble scull senior,
bote formado por Antón y Enrique López. En la categoría
de cadetes, consiguió medalla de plata el cuatro sin, formado por José
Martínez, David López, Víctor López y Roberto Fernández.
Dos medallas correspondieron a la categoría infantil. Medalla de plata
en cuatro scull femenino para Natalia Fernández, Cristina Lastra, Patricia
Rivas y Cristina Suárez, y de bronce para Bruno Mëndez en skiff.
Por último, Iván López y Benito Amor lograron una medalla
de bronce en doble scull alevín.
En otro orden de cosas, resaltar esta temporada la creación de un equipo
filial del Club de Mar: el Club Castropolense de Remo, con el objeto de que
más remeros de nuestro Club puedan representarnos en los campeonatos
nacionales. Se nombra Presidente de esta filial a José Mª Llenderrozos,
formando el resto de la junta directiva Jesús Fernández González
como Secretario, Juan Expósito Freije como Tesorero y Manuel Amor Rosell
y Cipriano Rodríguez Martínez como Vocales.
Como colofón a esta brillante temporada, el Club de Mar es distinguido
con el Premio del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias como mejor
entidad deportiva asturiana en este año.
Si el año anterior se consiguió un gran triunfo en bateles, en
1.995 el Club de Mar hizo historia al alzarse, en Avilés, con el Campeonato
de España de Trainerillas senior, el primero de esta modalidad que se
consigue. El éxito de los seniors vino acompañado por un magnífico
segundo puesto de la tripulación juvenil.
Y, todo ello, sin tener el Club una embarcación competitiva, por lo que
las dos tripulaciones remaron con trainerillas prestadas, la de los seniors
perteneciente al Club Fortuna de San Sebastián, y la de los juveniles
prestada por Meira.
En una memorable regata, presenciada por numerosos seguidores de nuestros colores,
la tripulación senior, formada por Miguel Peña, Carlos Rodríguez,
José Manuel Díaz Noceda, Enrique López, Juan Carlos Pérez
y Tino Fernández Bedia, con Roberto Villamil de patrón, acabaron
con más de cuarenta años de dominio vasco de la categoría,
imponiéndose a Orio, Santoña y Ondárroa.
Los juveniles, David López, Miguel Balsa, Daniel González, Víctor
López, Fernando Abad y David Fernández, con José Martínez
de patrón, después de clasificarse apuradamente en las eliminatorias,
remaron con maestría la final, siendo batidos en la “champa”
final por la tripulación de Meira, que por muy poco se hubiese arrepentido
de dejarnos el bote.
En cambio, en el campeonato estatal de bateles, previo al de trainerillas, se
esperaba un gran resultado, después de lograr la victoria en senior el
año anterior, pero por diversas causas sólo se logró un
cuarto puesto.
La trainera volvió a hacer una buena temporada, estrenando embarcación
de fibra de carbono, que fue adquirida gracias al apoyo del Ayuntamiento de
Castropol y al éxito de un rastrillo organizado por el Club de Mar para
ese fin.
Se consiguieron tres banderas, en las tres regatas más importantes de
Cantabria: Astillero, Santander y Castro-Urdiales. Se da la circunstancia que
en las dos primeras se vencía por segundo año consecutivo, consiguiéndose
la preciada bandera de Astillero, que exige ganar dos años seguidos o
tres alternos. En cuanto a la Bandera de Castro-Urdiales, que acudimos a disputar
por primera vez, no pudo ser más feliz la participación. Ese mismo
día se recoge la nueva trainera en Astilleros Amilibia de Orio, y, sin
apenas tiempo para ponerla a medida de nuestros remeros, se disputa la prueba,
en la que se consigue una brillante victoria.
Esta gesta provoca un gran entusiasmo entre la afición, que muestra su
apoyo en la bendición de la embarcación al día siguiente,
16 de agosto, día de San Roque, ante la capilla del Santo. En la ceremonia
se le impone a la embarcación el nombre de “Ría del Eo”.
Hay que destacar el cuarto puesto en el Campeonato de España, celebrado
en Santander, y el noveno en la regata clasificatoria de la Bandera de La Concha,
siendo ésta la ocasión en que más cerca se quedó
de clasificarse para esta mítica regata.
En remo olímpico se consigue una sola medalla, por parte del doble scull
senior: plata para Antón y Enrique.
En el apartado de técnicos, Tino Fernández Bedia asumió
la responsabilidad de suceder a Valentín, compaginando, desinteresadamente,
sus labores de entrenador y remero. Mientras, César continúa al
frente de las categorías inferiores.
Recordar que gracias al entusiasmo y trabajo de un grupo de directivos y socios
se remodela el bar “La Casilla”, lo que supone una nueva fuente
de ingresos para el Club.
Nuevo año olímpico y otra vez presencia del remo castropolense
en esta gran cita celebrada en Atlanta (E.E.U.U.). Esta vez le corresponde el
honor a Enrique López, que acude con el equipo nacional, aunque no llega
a participar al ser designado reserva del doble scull.
No es ésta una temporada muy significativa en cuanto a resultados, ya
que sólo se consigue una medalla, la de bronce, en skiff cadete, a cargo
de Bruno Méndez.
En banco fijo se repite el cuarto puesto en la final del Campeonato de España
de las tres modalidades: batel, trainerilla y trainera, que demuestra la homogeneidad
del equipo, pero que faltó rematar con una medalla.
Con la trainera se logra una bandera que siempre se nos había dado particularmente
mal: la Bandera de Camargo.
Otro importante galardón pasa a engrosar nuestro historial. Se le concede al Club de Mar el Premio Delfos a los Valores Humanos, otorgado por la Asociación “Amigos del Deporte” de La Felguera (Asturias).
Se afronta esta temporada con el mismo equipo técnico que en años
anteriores, es decir, César y Tino.
Aparte de los resultados deportivos que se relacionan más adelante, hay
que destacar la visita a nuestras instalaciones de D. Felipe de Borbón,
Príncipe de Asturias, con motivo de su presencia en Castropol para entregar
el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 1997. Su Alteza Real dio muestra de
su cordialidad, departiendo durante unos minutos con directivos, técnicos
y deportistas, mostrando gran interés por nuestras actividades. Como
recuerdo de su visita se le entregó una historia del Club y una maqueta
de la trainera.
También tenemos que recordar con pena a dos directivos y grandes entusiastas
del Club, que nos dejaron prematuramente este año: Luis Rivas y Luis
de Méndez. Descansen en paz.
En cuanto a resultados, floja campaña en banco fijo, en la que sólo
destaca la medalla de plata conseguida por el batel femenino infantil-cadete.
Las remeras que consiguieron esta primera medalla femenina en batel para el
Club fueron: Natalia Fernández, Rosi López, Alicia Braña
y Cristina Lastra, con Sandra Fernández de patrón.
En trainera el mejor resultado fue el tercer puesto en la Bandera de Santander.
Mejor cosecha en banco móvil, con tres medallas: oro en cuatro scull
cadete femenino para las misma tripulación que la había logrado
en batel, y plata para los doble scull senior y cadete. Enrique López
y Mauricio Monteserín fueron los medallistas senior y José Angel
García y Daniel González los cadetes.
MAURI Y ENRIQUE INTERNACIONALES
Al final de la temporada se celebran elecciones a la junta directiva, al agotarse
el mandato de Javier García Herrero y no presentarse a la reelección.
Quien si se presenta y es proclamado nuevo Presidente es Alvaro Platero Díaz,
que nombra la siguiente junta directiva:
Vicepresidentes: Ovidio Vila y Gervasio Rodríguez
Tesorero: Antonino Esteban Quintana
Secretario: Carlos Fernández García
Vocales: Fernando Díaz Fernández
Tino Fernández Bedia
José Mª Llenderrozos
Manuel Freije Pérez
Javier García Herrero
César Quintana Fernández
Germán Alonso Ceide
Carlos García Herrero
José Fernández (Sección de pesca)
Empieza la temporada con nuevo entrenador para las categorías juvenil
y senior. José Antonio Rodríguez (Antón), el remero más
emblemático del Club de Mar a nivel internacional, se hace cargo de los
entrenamientos de estas categorías. César continúa su meritoria
labor con los alevines, infantiles y cadetes.
Se obtienen buenos resultados, tanto en banco fijo como en remo olímpico.
En bateles se baten todos las marcas de participación en el Campeonato
de España, al clasificar siete tripulaciones (entre el Club de Mar y
el Castropolense). De ellas, tres consiguen presea en los campeonatos disputados
en Castro Urdiales: plata para los senior (Jesús E. Pérez, Juan
Carlos Pérez, Luis A. Fernández y Jesús Constantino Fdez.
Bedia, con Fernando González de patrón); y bronce par los juveniles
e infantiles, siendo esta última la primera que consigue el Club en esta
categoría. La tripulación juvenil estaba formada por Daniel González,
Bruno Méndez, José Angel García y Moisés Alvarez,
con Luis Alvarez (Luis Ibias) de patrón. Por su parte, los infantiles
formaron con Fernando González, David García, David Alvarez y
Pablo Baniela, con Rubén Villar de patrón.
Repiten metal los juveniles en trainerilla en aguas de La Coruña. La
tripulación es la misma del batel más Luis Llanderrozos y Rubén
D. Fernández de remeros, siendo en esta ocasión Rubén Villar
el patrón.
En este mismo lugar, en la categoría senior, hace su debut la trainerilla
del Club Castropolense de Remo en unos campeonatos nacionales, obteniendo el
décimo puesto. Su objetivo era el ir fogueando a los nuevos remeros con
vistas a la temporada de traineras
.
En remo olímpico se consiguieron seis medallas: tres de plata y tres
de bronce.
Las de plata fueron las siguientes:
- cuatro scull alevín, con Hugo Vinjoy, Borja Prieto, Daniel Fernández
e Iván Fernández
- doble scull juvenil, formado por José Angel García y Daniel
González .
- skiff senior, tripulado por Mauricio Monteserín.
Las medallas de bronce se repartieron de la siguiente manera:
skiff infantil femenino: Mónica López.
skiff juvenil masculino: Bruno Méndez.
dos sin juvenil: Luis Llanderrozos y Moisés Alvarez.
Esta temporada son convocados para formar parte de la Selección Nacional
de Remo Olímpico los siguientes remeros: Mauri Monteserín, Bruno
Méndez, José Angel García y Cristina Lastra.
De regular se puede calificar la temporada de la trainera, con bastantes caras
nuevas en sus bancadas. El mejor resultado se consigue en casa, en la Bandera
Príncipe de Asturias. Se consigue un meritorio segundo lugar, intercalados
entre las embarcaciones gallegas de Tirán, ganadora, y Perillo, que dos
semanas después quedaron segunda y tercera en el Campeonato de España
de Traineras, celebrado en Luanco.
Como nota negativa de la temporada hay que recordar la intoxicación sufrida
por numerosos miembros de la expedición al Campeonato de España
de Remo Olímpico de las categorías alevines, infantil y cadete,
celebrado en Bañolas (Gerona), que motivó la hospitalización
de varios remeros en Zaragoza.
También hay que hacer constar el fallecimiento en este año de
dos patrones del Club: Ricardín de Primote, que se mantuvo en activo
durante treinta años y que fue en sus tiempos (años 50 y 60) el
mejor patrón de bateles de España; y David López, joven
patrón del batel y trainera, víctima de una cruel enfermedad.
Se inicia este año del cincuentenario de la fundación del Club con el mismo equipo técnico: Antón como responsable de los equipos juvenil y senior y César de las categorías alevín, infantil y cadete. Sin embargo este último, por un giro que da su vida profesional, tiene que dejar el Club, después de ocho años dedicado a las más jóvenes, con los que llevó a cabo una admirable labor. Le sustituye el ex-remero Juan José Rodríguez Rico, "Jani".
También hay renovación en cuanto a la flota de embarcaciones, adquiriéndose dos nuevos bateles y una trainerilla, a los que se les pone los nombres de "Santiago", al igual que el que se estrenó hace cincuenta años, "David", en recuerdo del patrón David López, y "Fontela".
Banco Móvil
Un año magnífico en esta modalidad, en la que se consiguieron
cuatro medallas. Nuestro internacional absoluto Mauri, consiguió vencer
en skiff senior, al igual que el doble scull juvenil formado por José
Ángel García y Daniel González Pasarón. El cuatro
sin juvenil tripulado por José Ángel García, Daniel González,
Luis Llanderrozos y Moisés Álvarez, ganaba la medalla de plata.
También plata consiguieron Emma Méndez e Itziar Prieto en doble
scull infantil femenino. El cuatro scull juvenil femenino formado por Rosi López,
Natalia Fernández, Alicia Braña y Cristina Lastra consigue la
medalla de bronce.
Banco Fijo
Se presentan ocho bateles, entre el Club de Mar y el Castropolense de Remo,
al Campeonato de Asturias, lográndose todos los primeros puestos en juego,
seis, y dos segundos, por lo que las ocho tripulaciones se clasifican para disputar
el Campeonato de España.
En esta prueba que se celebra en La Coruña los días 24 y 25 de
abril, el Club bate varios marcas: mayor número de bateles presentes
en un Campeonato de España, mayor número de embarcaciones clasificadas
para la final, seis, y por último la proeza de clasificar dos bateles
para la final senior, ganando cada uno de ellos su tanda clasificatoria y consiguiendo
medalla los dos: oro y bronce.
Así es, en una regata memorable, el batel senior del Club de Mar se
colocó en el primer puesto desde la salida, incrementando a lo largo
de toda la regata su ventaja, imponiéndose el final con gran suficiencia.
Mientras, la tripulaci&